Belenistas de Castilla-La Mancha con años de experiencia recomiendan paciencia, cariño, ilusión y conocer el significado de lo que se está representando a la hora de afrontar la tarea de montar el belén esta Navidad, y aunque discrepan sobre la idoneidad o no de introducir la pandemia de este año en estas representaciones tradicionales del nacimiento de Jesús lo cierto es que el COVID ha acabado afectando también a los belenes.

En este sentido, el presidente de la Asociación de Belenistas de Chinchilla de Montearagón (Albacete), José Manuel Correoso, recomienda como «única virtud» la de tener «paciencia» y, sobre todo, «conocer el significado de lo que se está representando».



«No sirve que tengas un belén enorme o un árbol tremendo si de verdad el sentimiento o el motivo por el que lo estas montando lo desconoces, no tiene sentido», ha destacado.

De la misma forma opina Mariano Guerrero, encargado durante 20 años del belén que la Hermandad de la Virgen de la Estrella de Toledo monta cada Navidad, quien aconseja a quien quiera emprender esta tarea «estudiar lo que es un belén», pues es «una cosa muy sencilla pero muy difícil» a la vez.

Añade, además, que «una figura no la puede uno poner donde uno quiere sino donde tiene que estar» ni tampoco se pueden «colocar figuras caigan donde caigan».



El presidente de la Asociación de Belenistas de Ciudad Real, Antonio Vilch, ha desvelado algunos aspectos de este arte, y aunque ellos dejan la elaboración de figuras a artistas profesionales como José Luis Mayo, sí que dedican muchas horas a fabricar los escenarios de una manera artesanal, con cribado de arena de playa para simular la del desierto, realización de palmeras con cartulina, o agua traída del Jordán.

Desde la Asociación de Belenistas Buen Pastor de Albacete, su presidente, Luis Enrique Martínez, resalta que lo imprescindible es poner el nacimiento y hacerlo «con ilusión y ganas», considerando que no hay ningún truco a la hora de montar el belén, algo que depende mucho del espacio de cada casa y «de lo que se tenga».

Tener «todo preparado» previamente y saber tanto el espacio con que se va a contar como las figuras que hay para poner y su tamaño, es «lo básico» a la hora de montar el belén, a juicio del presidente de la Asociación de Belenistas de Guadalajara, Miguel Ángel Martínez.

LA PANDEMIA LLEGA A LOS BELENES



Opiniones diferentes muestran estos artistas a la hora de introducir la pandemia en los belenes de 2020. Así, el presidente de la Asociación de Belenistas de Cuenca ha señalado que «esta cosa fea que está siendo la pandemia no se ha querido plasmar en los pesebres» que han realizado este año.

Desde Toledo, Mariano Guerrero no es partidario de poner nuevas figuras relacionadas con este tema ya que la pandemia se puede abordar jugando con las figuras tradicionales que ya hay y, en este sentido, el belén de la Virgen de la Estrella estará dedicado, además de a su padre, «a lo que ha pasado este año».

De hecho, Guerrero recuerda que él siempre que hace un belén introduce veladamente «alguna queja» ciudadana, y no por ello crea figuras nuevas, de tal manera que las existentes se utilizan para lanzar ese mensaje.



La Asociación de Chinchilla no tiene intención de crear nuevas figuras con mascarillas puesto que su idea es «pasar página» y «no poner nada que represente o que haga un guiño al 2020». Tampoco es partidaria de ello la Asociación de Belenistas Buen Pastor de Albacete que, consciente de que hay zonas en las que se están creando figuras con mascarillas nuevas, ellos son fieles al belén hebreo.

Los belenes que realizan o ceden desde la Asociación de Belenistas de Guadalajara no llevan figuras diferentes aunque sí que, como homenaje a los facultativos y afectados, hay quien está poniendo a algunas una mascarilla, «pero es algo puntual», ha añadido su responsable.

Sin embargo, sus belenes sí incluyen este año un reconocimiento al presidente de la Asociación Nacional de Belenistas, fallecido recientemente de COVID-19, colocando a los pies de la cuna del niño en el misterio una rosa blanca –su flor favorita– en recuerdo a su persona.



La pandemia sí se ha colado en el belén de la Asociación de Belenistas de Ciudad Real, ya que han traído «el nacimiento de Jesús al momento que estamos viviendo pero sin perder el rigor bíblico e histórico», haciendo guiños a la cuarentena, a los sanitarios, a los mayores, a los comerciantes o a los agricultores.

BELENES MÁS REDUCIDOS

En Cuenca, los dos nacimientos de la Asociación de Belenistas de Cuenca se pueden contemplar en la sala privada del Casco Histórico –situada en la bajada desde la calle Alfonso VIII a Santa Catalina, en frente del museo de la Santa Cruz–. Uno de ellos es un gran belén bíblico con 40 escenas y otro es un pesebre napolitano, que recuerda al que durante 30 años la asociación instaló cada Navidad en la Diputación.

Las torres, callejuelas, plazas, puertas y murallas de Toledo, escenarios de otras pandemias, lo son también este año del belén de la Hermandad Virgen de la Estrella, inspirado en un dibujo del año 1958 del desaparecido Guerrero Malagón. Abrirá hasta el 5 de enero en horario de mañana sólo sábados y domingo y de 17.00 a 20.30 horas todos los días de la semana, salvo el 24, 25 y 31 de diciembre y 1 de enero.

La pandemia ha obligado a cancelar la instalación del belén de Chinchilla, según ha detallado José Manuel Correoso, quien ha confirmado que, sin embargo, han decidido recrear «las escenas más importantes» en la parroquia. Este belén será «pequeño» con medidas de «dos metros y medio por dos metros y medio», con casas típicas hebreas y en el que se va a recuperar el nacimiento de 1994, así como la torre homenaje del Castillo de Atienza.

La Asociación de Belenistas de Ciudad Real que comenzó el montaje de su belén a finales de agosto, ha reducido sus dimensiones para hacerlo visitable este año, realizándose no en las habituales cuatro caras, sino a tres. Además, la información sobre el belén se ha hecho este año a través de un código QR.

En Guadalajara, la Asociación de Belenistas ha notado la presencia de la pandemia en la suspensión de los belenes parroquiales, tanto por razones de aforo como por seguridad. «Apenas hay varias iglesias en las que se mantienen», ha aseverado Miguel Ángel Martínez, que ha señalado que la apuesta generalizada este año ha estado en los pequeños misterios y en ubicaciones abiertas.



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