Miles de personas han presenciado la procesión del Corpus Christi de Toledo, fiesta declarada de Interés Turístico Internacional, en la que la famosa Custodia de Arfe ha recorrido, un año más, las abarrotadas calles del Casco Histórico bajo unas temperaturas más frescas de lo habitual.

La festividad, como viene siendo tradicional, comenzó con el disparo de las Bombas Reales y la Misa Pontifical oficiada en rito hispano-mozárabe por el arzobispo de Toledo y Primado de España, Braulio Rodríguez, que ha aprovechado su homilía para instar a apreciar «mucho más» la eucaristía y a celebrar la misa dominical «que tantos abandonan».corpus-toledo


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Uno de los momentos más solemnes se ha producido frente al Arco de la Sangre, con la tradicional alocución del arzobispo, que ante cientos de fieles congregados y ante la Sagrada Forma, ha dicho que no está dispuesto «a que aquellos que tengan más medios económicos sean más favorecidos y, además, acallen sus conciencias, si es que les acusan por mal comportamiento en su vida social o cristiana».

En nombre del Gobierno regional han desfilado su portavoz y consejero de Presidencia y Administraciones Públicas, Leandro Esteban; y el consejero de Hacienda, Arturo Romaní.


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Las Cortes de Castilla-La Mancha han estado representadas por su presidente, Vicente Tirado, que ha desfilado junto a la vicepresidenta primera, Cesárea Arnedo, y la secretaria primera, Inmaculada López, que se estrenaba en estos menesteres. El alcalde de Toledo, Emiliano García-Page, lo ha hecho presidiendo la Corporación municipal, y el presidente de la Diputación de Toledo, Arturo García-Tizón, la provincial.

También han desfilado autoridades militares y judiciales, encabezadas éstas últimas por el presidente del Tribunal Superior de Justicia de la región, Vicente Rouco, flanqueado por el presidente y el fiscal jefe de la Audiencia toledana, Manuel Gutiérrez, y Francisco Javier Polo, respectivamente. También lo ha hecho el rector de la UCLM, Miguel Ángel Collado.



Desde los balcones de la Delegación del Gobierno, unas 200 personas, entre autoridades civiles, militares, políticas y embajadores, han disfrutado la procesión, junto a funcionarios, trabajadores de la institución y medios de comunicación.

Es tradición que con la primeras luces del día las calles del casco antiguo de Toledo se cubran de ramilletes de tomillo y romero y que los cohetes y morteros anuncien la fiesta grande de la capital regional en la que se engalanan los muros de la Catedral Primada con bellos tapices de los siglos XVI y XVII.

La procesión del Corpus Christi de Toledo salió por primera vez en 1263, y en la actualidad está declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional. Con motivo del mismo, las calles de la ciudad se engalanan desde días antes con diferentes adornos, flores, tapices y mantones de Manila que cuelgan de los balcones.

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