La Federación Regional de Empresarios de Hostelería y Turismo de Castilla-La Mancha (FRECM) considera «absolutamente insuficientes» las ayudas que la Junta va a poner a disposición del sector hostelero, insistiendo en que si no pueden trabajar son necesarias ayudas directas y suficientes para sobrevivir.

Aun reconociendo la iniciativa realizada por el Gobierno de Castilla-La Mancha al aprobar un paquete de ayudas por valor de 60 millones de euros, dirigidas al mantenimiento de la actividad de trabajadores autónomos y pequeñas y medianas empresas de los sectores afectados por la crisis derivada del COVID-19, entre los que se encuentra el de la hostelería, «esta cantidad se antoja absolutamente insuficiente no solo para compensar las pérdidas acumuladas, si no para garantizar la supervivencia de la mayoría de establecimientos y autónomos», señalan en nota de prensa.



Según indica, la situación del sector en nuestra región precisa de un apoyo económico superior y mantenido en el tiempo, que le permita frenar la espiral de pérdida de facturación en la que se encuentra inmerso y cuyo fin se antoja todavía lejano.

«Primero fue el cierre de la hostelería por la declaración del estado de alarma, luego una apertura con muchas limitaciones durante las diferentes fases del plan de desescalada y, sin que hubiera concluido el verano, comenzaron las restricciones a la actividad impuestas por la autoridad sanitaria, hasta llegar al actual cierre total acordado el pasado día 18 del presente mes y ahora nuevamente prorrogado», argumenta.



Según su parecer, con los anteriores condicionantes es «materialmente imposible» gestionar un establecimiento hostelero con un mínimo de viabilidad económica, de ahí, que cada vez sean más los que tienen que cerrar con la perspectiva de no poder volver y la consecuente pérdida de riqueza social y puestos de trabajo.

Para la Federación el debate no está en si la cuantía de las ayudas aprobadas por el Gobierno regional es superior a las de otras Comunidades Autónomas, sino en que la hostelería y el turismo sean considerados motores de la economía regional y por tanto fuente de desarrollo económico y social y que «son los grandes damnificados por la crisis económica derivada del COVID-19».



«Por tanto, todas las administraciones tienen el deber inexcusable de hacer el esfuerzo necesario para sostener estos sectores, pues, a día de hoy, España sigue estando a la cola de Europa en ayudas directas a la hostelería con 740 millones de euros», subraya.

SITUACIÓN INSOSTENIBLE

Considerando que la situación de los establecimientos en la región es «absolutamente insostenible» y dudando seriamente que las administraciones no tengan más capacidad económica para ayudar al sector, si fuera así deberían buscar fórmulas que permitan el desarrollo de su actividad en unas mínimas condiciones de viabilidad y supervivencia.



Desde la Federación se estudian nuevas medidas de presión y sensibilización para que el sector sea rescatado de manera definitiva, no descartando volver a salir a la calle para reclamar en voz alta lo que creemos que es de justicia.

«Puede que haya llegado el momento de que de una vez por todas se realice una redistribución del gasto público, se elimine el superfluo, las estructuras ineficaces, y clientelares y, por el contrario se garanticen la prestación de los servicios esenciales con la mayor calidad posible y se ayude de verdad a lo más afectados por la pandemia, entre los que se encuentran los hosteleros», concluye.



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