La función de una jarra purificadora de agua es reducir la dureza del agua y eliminar el cloro para evitar el mal sabor que pueda tener el agua del grifo. Aunque también deben ser capaces de eliminar otras sustancias que pueden ser peligrosas somo los pesticidas, nitratos o cantidades de otros metales pesados que se pueden encontrar en algunos suministros.

La ventaja en España es que se puede beber agua directamente del grifo ya que está controlada y es segura para su consumo. Sin embargo, es verdad que, la calidad del agua del grifo no es igual en toda España ya que va variando según la región ya que, en algunas zonas se puede beber agua del grifo, puede presentar una excesiva dureza, y en algunos casos, hasta mal sabor.  

Aunque, para esto último hay solución. Si se busca mejorar el sabor del agua y asegurar que no hay contaminantes en ella, hay dos alternativas. La primera son los desincrustadores. Y la otra, las jarras purificadoras también llamadas filtrantes.

Si estás pensando en comprarte una jarra purificadora, ten en cuenta los siguientes consejos:

Jarras filtrantes: qué son y su utilidad

En principio, son una buena alternativa al agua embotellada, ya que nos permiten seguir bebiendo agua del grifo de forma más segura y sostenible.

Para que las jarras purificadoras sean útiles, deben ser capaces de reducir la dureza y el color que pueden ser los causantes del olor desagradable del agua. Sumado a ello, también tienen que ser capaces de eliminar aquellas sustancias que pueden ser peligrosas a nuestro organismo como los pesticidas, nitrato, los restos de metales pesados.  Ahora bien, estas jarras solo deben usarse en agua que sea apta para su consumo. Es decir, no se puede usar para aguas que provengan de un pozo o de un manantial cuya potabilidad se desconoce.

Las jarras retienen mucho mejor si las moléculas son más grandes y persistentes, y solo algunas jarras tienen la capacidad de eliminar los contaminantes más pequeños y solubles como pueden ser el arsénico y otros metales.

¿Cómo funcionan las jarras purificadoras?

En un principio, todas las jarras funcionan de manera similar: el agua pasa por un cartucho filtrantes que está dentro de la jarra y se recoge en un depósito inferior, y este cartucho contiene diferentes materiales granulares y retiene los compuestos que se quieren desechar.

Las tres ventajas de una jarra purificadora

  • Mejora el gusto. Si el problema se encuentra en el sabor, la jarra filtrante podría ser la solución.
  • Reduce el uso del plástico. Es una alternativa al agua embotellada ya que reduce las cantidades de plástico usadas.
  • Es una opción más barata. el coste medio por hogar con un consumo medio no llega a un euro al día. Entre el coste de compra y el coste de los cartuchos, se estima un gasto de tan solo 180 euros al año.

A tener en cuenta

  • La jarra necesita un mantenimiento: hay que evitar la retención del agua durante mucho tiempo ya que se pierde el desinfectante durante el filtrado.
  • Hay que cumplir escrupulosamente los tiempos de reemplazo del cartucho de acuerdo a las instrucciones o en la propia jarra.
  • El uso de las jarras genera residuos ya que el cartucho debe eliminarse periódicamente: los cartuchos deben ser reemplazados cuando se agotan y no hay soluciones realmente sostenibles para evitar este residuo.

Cómo elegir una buena jarra purificadora de agua

Para escoger el modelo de jarra filtrante hay que fijarse principalmente en el tipo de filtro, el tamaño de la jarra y el material con el que está compuesto y ver cuáles se ajustan a tus necesidades.

Tipos de filtro

Existen dos filtros que retienen diferentes sustancias perjudiciales para la salud o capaces de alterar el sabor del agua:

  • Filtro de carbón activado. Este retiene contaminantes presentes en el agua, como disolventes y trihalometanos, y también pesticidas, hidrocarburos, residuos de medicamentos junto con otros contaminantes.
  • Filtro con resinas de intercambio iónico. Está compuesto por un polvo especial, que puede ser arena o resina, y que permite intercambiar calcio y magnesio presentes en el agua con otros iones inofensivos, como el sodio y el potasio, presentes en el filtro gracias a una reacción química. En comparación con los filtros de carbón activado, la función de este filtro es actuar sobre la dureza del agua.

Jarras filtrantes de 2, 3,5 u 8 litros

Para escoger el tamaño de la jarra, hay que tener en cuenta las necesidades familiares. Por ejemplo, las jarras más compactas tienen una capacidad de 2 litros, en cambio, existen más grandes, útiles para familias numerosas, que pueden albergar hasta 3,5 litros.

Es verdad que, también hay que tener en cuenta las dimensiones de la jarra para saber el espacio que va a ocupar en el frigorífico ya que, el agua filtrada no está protegida microbiológicamente al no haber desinfectante, por lo que se estropearía si se dejase a temperatura ambiente.   

Aunque también existen jarras con hasta 8,2 litros en total de capacidad como es el modelo de la marca BRITA con tamaño XXL y grifo dispensador.  

Y el material: ¿cristal o plástico?

El material con el que están fabricadas las jarras puede ser cristal, plástico o acero inoxidable. Las más comunes son las de plástico al estar hechas con un tipo de plástico libre de sustancias tóxicas y que se puede lavar a mano.

¿Las jarras filtrantes requieren mantenimiento?

Si, las jarras deben estar siempre limpias para evitar así la proliferación de microbios tanto en el agua como en las superficies internas de la jarra. Por ello, hay que vaciarla cuando no se le vaya a dar uso durante varios días y lavarla profundamente. Para su lavado no hay que usar esponjas agresivas ya que pueden rayas la superficie. Hay que recordar retirar el filtro antes ya que esta parte no es lavable. Una vez lavada, dejarla secar para evitar el moho.  

¿Cuánto cuestan las jarras filtrantes?

El precio depende de la marca y el tipo de jarra que se elija, pero se pueden conseguir desde los 15,00 euros. Luego hay que sumarlo los filtros de recambio que cada cartucho cuyo coste puede oscilar entre 3 y 30 euros, este margen se debe a la marca, la vida útil, el tamaño… Si el paquete contiene varios cartuchos, permite cierto ahorro.

Preguntas frecuentes sobre jarras purificadoras

¿Cuánto dura cada cartucho?

Entre 30 y 90 días. Este dato aparece en el embalaje de los cartuchos. Es recomendable sustituir el cartucho al final del periodo previsto para evitar futuros problemas microbiológicos.

¿Se puede reciclar el filtro?

Generalmente, no son reciclables. Hay que tirar el cartucho usado a la basura de restos, la que va al contenedor marrón, salvo que hay otra indicación expresa del fabricante.

¿Son peligrosas las jarras purificadoras?

Siempre que se sigan las indicaciones del fabricante, las jarras son productos seguros.

¿Por qué aparece arenilla negra algunas veces en el fondo de la jarra?

Son los restos del carbón activo que contiene el cartucho filtrante. Aunque no es tóxico, para evitarlo hay que hacer lo siguientes antes de instalar el cartucho nuevo:

  • Desenvolver el cartucho nuevo y agitarlo durante 10 segundos para que así se mezclen bien las distintas fracciones.
  • Sumergirlo durante 20 minutos en agua fría e ir removiéndolo a ratos para que salga el aire.
  • Asegurar que queda bien instalado y tirar el agua de los tres primeros filtrados.

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