El Complejo Astronómico de La Hita (Toledo) ha detectado este domingo el avistamiento de una bola de fuego en el sur del país, provocada por una roca procedente de un asteroide que ha impactado contra la atmósfera a la velocidad de 43.000 kilómetros por hora.

En torno a las 0.22 horas de este domingo, diversas personas ubicadas en la zona centro y sur del país anunciaban en redes sociales el avistamiento de una brillante bola de fuego que atravesaba el cielo, según ha informado Fundación Astrohita en nota de prensa.



El fenómeno se produjo al entrar en la atmósfera terrestre una roca procedente de un asteroide a gran velocidad. La bola de fuego ha podido ser grabada por los detectores que la Red de Bólidos y Meteoros del Suroeste de Europa opera en el Complejo Astronómico de La Hita (Toledo). Estos detectores trabajan en el marco del Proyecto Smart, que tiene como objetivo monitorizar continuamente el cielo con el fin de registrar y estudiar el impacto contra la atmósfera terrestre de rocas procedentes de distintos objetos del Sistema Solar.

El fenómeno también ha sido grabado por los detectores que esta misma red de investigación tiene instalados en los observatorios de Calar Alto (Almería), Sierra Nevada (Granada) y Sevilla.

El fenómeno ha sido analizado por el investigador responsable del Proyecto Smart, el astrofísico José María Madiedo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC). Este análisis ha permitido determinar que la roca que originó esta bola de fuego entró en la atmósfera a unos 43.000 kilómetros por hora sobre la vertical de la provincia de Almería. Esta enorme velocidad hizo que la roca se volviese incandescente a una altura de unos 70 kilómetros sobre el nivel del suelo, generándose así una bola de fuego tan brillante que pudo ser vista desde más de 500 kilómetros de distancia.

La bola de fuego avanzó en dirección sureste, hacia África, y finalmente se extinguió a una altitud de unos 29 kilómetros sobre el nivel del mar, a unos 50 kilómetros de distancia de la costa de Argelia.

En estos momentos se está estudiando si parte de la roca habría podido sobrevivir a su brusco paso por la atmósfera terrestre y, de esta manera, habría podido caer al mar Mediterráneo. El pasado día 19 de febrero se detectó otra bola de fuego sobre la misma zona, si bien esa y la de esta pasada noche no tendrían ninguna relación entre sí.



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