La organización WWF ha desplegado tres pancartas gigantes de forma simultánea en los humedales «en peligro» de Doñana, Tablas de Daimiel y el Mar Menor para exigir el «fin de la impunidad» en el «robo del agua» en España.

WWF ha llevado a cabo esta acción de denuncia con motivo del Día Mundial de los Humedales, en el que alerta de que estos tres humedales «icónicos» se encuentran en riesgo por la «sobreexplotación ilegal de agua subterránea».

Con el lema ‘STOP robo del agua’, que se puede leer en las pancartas, la organización advierte de la situación crítica en los ecosistemas de estos «puntos negros». Asimismo, reclama el cierre de los pozos ilegales, sanciones para los que se «saltan la ley» y, en concreto, al Ministerio para la Transición Ecológica una Estrategia Nacional de Humedales que aborde esta problemática e incluya un plan de restauración de ecosistemas acuáticos.

Mientras en España ya han desaparecido el 60% de los humedales y lagos naturales en las últimas cuatro décadas, según WWF, el problema se ve agravado por el impacto del cambio climático y las decisiones del ser humano.

La situación es especialmente «crítica, en Doñana, «como nunca antes, ha alertado en un comunicado la organización, que advierte del impacto de la propuesta de ley presentada por el PP con Cs y Vox en el Parlamento andaluz para «amnistiar una superficie de unas 1.460 hectáreas de regadío ilegal».

Para WWF, esto supone un «grave ataque directo» al «corazón del humedal de Doñana, Patrimonio de la Humanidad, por lo que este lugar ha acogido una pancarta de denunciar de más de 13 metros.

Asimismo, la organización pide, en una recogida de firmas, al presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, que suspenda «de inmediato» la tramitación de la «amnistía para los agricultores ilegales que secan Doñana».

TABLAS DE DIAMIEL Y EL MAR MENOR

De forma simultánea, otro equipo de WWF ha desplegado otra pancarta en El Parque Nacional Tablas de Daimiel, «epicentro del robo de agua en España, y el Mar Menor, escenario del «grave» desastre ecológico «como consecuencia del vertido de nitratos procedentes de la agricultura intensiva y que continúa en grave estado de conservación».

La responsable del programa de Agua de WWF, Teresa Gil, ha subrayado que estas acciones de denuncia quieren poner el foco en el efecto «grave» que supone el «robo de agua» para la conservación de los humedales.

«Actualmente se encuentran en un estado de colapso ecológico sin precedentes y que ya tiene consecuencias negativas para la biodiversidad y para muchas actividades económicas que dependen de ellos», ha avisado Gil.

En datos, WWF calcula, según una investigación, que entre las tres zonas se riega «ilegalmente» una superficie superior a 64.000 hectáreas, lo que ha llevado a estos ecosistemas «al límite».

En concreto, en las Tablas de Daimiel, al menos 51.465 hectáreas de cultivo se riegan con «agua extraída ilegalmente», mientras la superficie regada con agua de la misma forma en Doñana y Aljarafe, es de más de 4.700 hectáreas. Por su parte, en el Mar Menor se han detectado 8.460 hectáreas de cultivo de regadío ilegal en el Campo de Cartagena, detalla la organización ecologista.




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