PP y Ciudadanos han fracasado en su intención de hacer ver al Gobierno regional la necesidad de bajar impuestos para reducir la «desbocada» inflación que perjudica a familias y empresas de la región, pues el consejero de Hacienda y Administraciones Públicas, Juan Alfonso Ruiz Molina, ha defendido que el incremento de los precios se combate con política monetaria y de rentas y no con reducciones fiscales.

Así ha quedado de manifiesto en el debate general que, a propuesta del PP, ha abierto el orden del día del pleno de las Cortes, en el que Ruiz Molina ha pedido a los grupos de la oposición que «echen una mano de vez en cuando» y, sobre todo, que «dejen de generar incertidumbre y meter miedo a los ciudadanos».

Ha sido el portavoz de Ciudadanos el que ha justificado la urgencia de debatir nuevamente sobre estas cuestión, alegando que la subida de precios es la mayor preocupación de las familias y las empresas y, por ello, los representantes parlamentarios han de seguir tratando el tema y formulando propuestas para aliviar su situación.

Y es que Muñoz Zapata ha alertado que si en febrero Castilla-La Mancha superó a la inflación del país, situándose en el 9%, los datos de marzo, que fijan el dato nacional en el 9,89%, volverán a ser «desbocados» en la región, afectando en mayor medida a las clases bajas y medias.

Pese a admitir que no toda la culpa de las subidas se le puede echar al Gobierno, ha defendido que estos «no pueden escurrir el bulto» y echar la culpa a «una situación que escapa a su control».

«Con su mantra dirán que si bajan impuestos baja la recaudación del Estado y de la región, pero no es justo que se pida a las familias que se ajusten el cinturón y el Gobierno siga con el mismo nivel de recaudación».

Por ello, y tras lamentar que el Ejecutivo opte por la vía «socialista» de la subvención para paliar la crisis que, pese a ser legal, aumentará la deuda pública, ha terminado instando a que «se dejen de orgías» y tomen medidas prácticas como bajar los impuestos, pese a que «vaya contra su mentalidad socialista».

GARANTIZAR EL ESTADO DE BIENESTAR

En términos parecidos se ha expresado la diputada del Grupo Popular, Gema Guerrero, que ha denunciado que Castilla-La Mancha es la tercera región donde más impuestos se pagan, la cuarta con menor renta por hogar y se sitúa entre las que tienen los salarios más bajos.

Tras insistir en que «no todo es culpa de la invasión rusa a Ucrania», pues en el 2021 la Comunidad ya cerró con la inflación alta del país, ha indicado que los socialistas agravan la situación de «los que menos tienen», pues 1 de cada 10 personas viven en situación de pobreza severa y un tercio en riesgo de exclusión social.

«El estado de Bienestar que se empeñan en abanderar está más en riesgo que nunca con ustedes. Por contra, las autonomías con gobiernos del PP bajan impuestos, aumentan inversión y mejoran servicios», ha insistido la diputada de este partido, que ha pedido al Gobierno de Castilla-La Mancha que mire a Madrid y a Andalucía como motores económicos del país.

Y es que Guerrero, que ha llegado a acusar tanto a Sánchez como a Page «de hacer caja a costa del empobrecimiento de las empresas y de las familias», ha insistido en que la reducción de impuestos por la que aboga su partido es «más que eficaz que el plan del choque del Gobierno», pues las empresas, en su mayoría pymes, recelen de ayudas articuladas por el Ejecutivo, que son a través de los créditos ICO, por la incertidumbre.

«Piden lealtad, pero quieren un cheque en blanco», ha criticado la diputada del PP, que ha pedido al Gobierno regional que no sea el último en aliviar a los castellanomanchegos de la «desbocada» inflación porque las familias, los pensionistas, las empresas y los autónomos «no pueden más».

C-LM NO ES UN «INFIERNO FISCAL»

La réplica, por parte del PSOE, la ha dado Antonio Sánchez, que ha negado que Castilla-La Mancha sea un «infierno fiscal» como retratan PP y Cs, pues, contradictoriamente, es una de las regiones con menor presión impositiva.

Además, ha puesto el foco en los buenos datos de empleo, de creación de empresas y de riqueza, así como en la reducción de la pobreza, fruto de las políticas de Emiliano García-Page.

A renglón seguido, el consejero, que ha ironizado diciendo estar «anonadado» ante las soluciones aportadas por PP y Cs a los males de la inflación, asegurando que valdrían para «trabajar en el FMI», ha vuelto a defender que ningún Gobierno regional tiene las herramientas para combatir el incremento de precios, que se contrarresta con política monetaria y no fiscal.

Por ello, tras advertir de que «no vale todo», ha pedido a los grupos de la oposición que «dejen de generar incertidumbre y de meter más miedo a ciudadanos, que ya tienen bastante».

«Se necesita que de vez en cuando echen una mano. Son personas de bien, respetables y la gente les cree. Han de ser rigurosos con las afirmaciones que hacen y lo que dicen sobre los impuestos», ha insistido.

Y es que Ruiz Molina ha vuelto a explicar, en base a su «humilde teoría» que el PP no entiende, que la inflación en Castilla-La Mancha es la más alta del país porque su PIB se redujo menos en pandemia, por el fuerte peso del sector agroalimentario y «por la inyección de dinero público de este gobierno en ciudadanía y empresas de la región».

Tras desechar la bajada del IRPF que propone la oposición, pues al 49% de los contribuyentes les supondría 8 euros, la del PP, y 5, la de Ciudadanos, beneficiando por contra a las rentas mas altas, les ha reprochado su contradicción, pues reclaman bajada de impuestos y más subvenciones a determinados sectores. «Soplar y sorber es imposible», les ha espetado.

Por ello, el titular regional de finanzas, que también ha recordado que «desde que Montoro se cargó el céntimo sanitario» las CCAA no tienen competencia en impuestos de hidrocarburos, ha terminado concluyendo que será mejor mantener impuestos para garantizar el estado del Bienestar y que los más vulnerables «que tanto preocupan al PP», salgan de la pobreza con políticas redistributivas.

RESOLUCIONES

El debate se ha sustanciado con las resoluciones de los grupos. Si el PP ha pedido bajar «sin demora» la escala autonómica del IRPF y suprimir el nuevo impuesto al agua, además de medidas fiscales, Ciudadanos también exige deflactar el IRPF y suprimir el impuesto del agua.

En el caso de los socialistas, que muestran su apoyo a las medidas del Gobierno central, han pedido al PP que, además de no difundir «noticias falsas», exija a sus compañeros de partido en las comunidades autónomas donde gobierna que suspendan la aplicación del canon del agua, siendo consecuentes con lo que reclaman para Castilla-La Mancha.

Tras la votación, la única propuesta de resolución que ha visto la luz es la del PSOE, mientras que las de PP y Ciudadanos no han prosperado, al abstenerse cada uno de los grupos ante sus respectivos textos.




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