Cada vez que gobierna el PSOE los españoles de a pie nos tenemos que familiarizar con términos y conceptos que se acuñan y se ponen en circulación para tapar las vergüenzas de los nefastos gobiernos de izquierda. Uno de esos conceptos fue la prima de riesgo, término desconocido fuera del ámbito de los economistas, que se hizo un hueco en las conversaciones habituales durante el gobierno del infame Zapatero. En julio de 2012 esa prima de riesgo se disparó hasta los 610 puntos y abocaba a España al rescate total, rescate que se evitó por las decisiones acertadas y valientes del posterior gobierno del Partido Popular. Ya no se volvió a hablar más de la prima de riesgo fuera de los ámbitos especializados.

Hoy, con otro gobierno socialista, las cosas pueden ir a peor. Mirando a Europa para ver cuando vienen esos ansiados fondos, dejamos de mirar lo que pasa en nuestro solar patrio. Al igual que surgieron expertos en la prima de riesgo hoy surgen expertos en los mercados mayoristas de la electricidad. Que el lunes 9 de agosto, y los días posteriores, la luz alcanzara nuevos máximos históricos, con un precio medio de 106,74 euros el megavatio hora (MWh), superando así el anterior récord de 106,57 euros que alcanzó el pasado 21 de julio, es culpa de los mercados mayoristas. Si señor autónomo, si usted va a pagar este mes 1.000 euros de luz por mantener abierto a duras penas su negocio, mientras que el año pasado pagó algo más de 600 euros, la culpa no es de Pedro Sánchez ni del PSOE, es de los mercados mayoristas que a usted le tienen manía. Todavía recuerdo cómo concejales socialistas, algunas ONG y asociaciones de distinto pelaje, clamaban hace unos años (con gobiernos del PP) contra la pobreza energética por esos niños que pasaban frío en invierno, porque sus padres nos podían pagar una factura de luz infinitamente más barata que ahora, y cómo callan vergonzosamente hoy ante estos precios en plena ola de calor; o ante esas colas para conseguir alimentos que se forman ante instituciones de la Iglesia Católica y ante los Bancos de Alimentos. Y llegará septiembre y vendrá la vuelta al cole con su cuesta, y no solo económica. La vuelta al cole se planeó cuando aún no se conocía el alcance de la variante Delta del coronavirus, un patógeno más contagioso que siembra dudas sobre si las medidas que se han planteado serán efectivas.

 Y mientras, los dirigentes socialistas preocupados porque en las Comunidades Autónomas donde gobierna el PP los ciudadanos pagan menos impuestos y reciben mejores servicios. Y la solución no es aprender de los que lo hacen bien, sino que la solución es subir los impuestos a todos. Igualar pero pagando más para mantener los 22 ministerios y el ejército de altos cargos y de asesores. Y en septiembre también finaliza la prórroga de los ERTES. Tras conocer los buenos datos de empleo propiciados por el sector turístico, parece que nos hemos olvidado de los miles de trabajadores que están en esta situación y conviene recordar que, pese al repunte de la afiliación en julio, las principales actividades del sector turístico aglutinan 177.302 afectados por ERTE, el 53.4% del total. Por otro lado, y retomando el tema impuestos, en Castilla-La Mancha Page hace seguidismo de su jefe y también se apunta a pedir una subida de impuestos “igualatoria”. Ya nos explicarán cómo van a mantener la maquinaria de la región con los gastos desbocados, creando nuevos órganos con nuevos “organistas” dentro de ellos con sus sueldos, sus coches y sus asesores sin subir impuestos y con menos ingresos de la Administración General del Estado en los presupuestos de 2022. Pues eso, a subir impuestos.

Esta es la triste realidad de España y de Castilla-La Mancha en las postrimerías de agosto de 2021 mientras Pedro Sánchez sigue con sus ensoñaciones y sus viajes a Nueva York y a Mallorca a costa de nuestros bolsillos y Page diciendo allí una cosa y haciendo aquí la contraria.

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