31 de agosto de 2021. Los vecinos de Tomelloso se encontraban en pleno «día de descanso» después de la Semana Grande, por lo que el Recinto Ferial estaba lleno de tomelloseros y visitantes que suelen aprovechar para hacer la última visita al ferial.

Eran las 21:30 horas cuando podía verse cómo cientos de personas hacían cola en el paseo de la entrada al ferial del parque para acceder a los bares, hamburgueserías y tascas. Como viene siendo habitual, muchos de los vecinos esperaban en el puesto de patatas asadas para cenar allí o llevarlas a casa, en una cola que llegaba hasta el recinto ferial. De hecho, pasadas las 21:00 horas la propia alcaldesa colgaba en sus redes sociales una fotografía disfrutando del “día de la patata asada”.

La situación en las tascas y las churrerías era similar, hasta que comenzó a llover tímidamente y se levantó una ráfaga de viento que paró con rapidez. Llegadas las 22:00 horas, los vecinos y visitantes volvían a sentarse en las terrazas ubicadas en el parque, llenando nuevamente la zona, y las personas que estaban en las colas ocuparon de nuevo su lugar.

Fue entonces cuando se personó la Policía Local y siguiendo instrucciones de alcaldía, según hemos podido saber, comenzó a desalojar a los vecinos y pedir a los dueños de los negocios que estaban ubicados en la zona del parque, que cerraran. Muchos de sus clientes ya habían encargado la cena y tuvieron que levantarse de las mesas y desalojar el lugar, por lo que todos los pequeños negocios de la zona perdieron la venta de aquella noche.

Las previsiones meteorológicas indicaban riesgos por tormentas, pero, sin duda, la manera de solventarlo se realizó a base de improvisación. La policía se encargó de cerrar la entrada al recinto e invitar a salir a todos los que estaban allí.

A pesar del riesgo de lluvias y tormentas, quienes sí pudieron seguir con su actividad fueron los feriantes de las atracciones. No obstante, atrás quedaron los deseos de continuar abiertos de los negocios afectados, y de quienes acudían al lugar para disfrutar de unos pinchos, un pollo, o una patata asada. No fue esto lo que le ocurrió a la alcaldesa, quien sí pudo disfrutar de su patata asada minutos antes de ordenar cerrar la zona.

2 Comentarios

  1. Si en medio de la tormenta hubiera ocurrido algo grave, caída de ramas sobre niños por ejemplo, como le habríais llamado? Improvisación, irresponsabilidad, como? Yo pensaba que las opiniones tan sesgadas cómo está, se daban en la sección de opinión, no en una noticia que, en mi modo de ver, debe ser objetiva, aseptica y contrastada. Muy tendencioso el artículo, con todo el respeto. Cómo periodistas estaréis informados de lo que está DANA está ocasionando en poblaciones cercanas(San Clemente, las Mesas etc) Me gustaría adivinar lo que escribirías si no se cierra el parque y ocurre una desgracia. En fin…

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