En el programa de ayer, los concursantes recibieron la visita de sus familiares, quienes llevaron un plato característico de la familia. María recibió la visita de su hermana, y esta llevaba una paella hecha por su padre. La primera prueba consistió en que los concursantes debían reproducir el plato familiar adaptándolo a los nuevos tiempos, incluyendo distintas técnicas gastronómicas modernas. La mayoría de los concursantes se decantaron por la manida «deconstrucción». María elaboró una paella ligeramente deconstruida, incluyendo diversas técnicas, además una estética era muy buena. Esto le valió para obtener el mejor puesto junto al conquense Fran.

La prueba de exteriores se realizó en el restaurante «Les Cols» de Olot (Girona), donde debieron elaborar unos platos técnicamente complicados. El equipo de María lo bordó con un milhojas de trucha y jamón ibérico y un postre en el que nuestra paisana sacó todo el potencial que lleva dentro, haciendo zanahoria a las 7 texturas, por la que recibió buenísimas críticas.

En las últimas semanas, María ha dado un paso adelante en la calidad de su trabajo, y si sigue en esta línea estoy seguro de que la veremos en la final. Las carencias que tenía con respecto a los postres y las técnicas modernas están aupándola hacia esa final gracias a unos trabajos excelentes. Por todo esto espero poder contaros la semana próxima que María Morales ha superado las semifinales.

El concursante eliminado fue el cardiólogo murciano Jose.

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