Seguros Soliss

Recuerdo el primer viaje que hice en avión hace ya muchos años, fue de Pamplona a Madrid después de los sanfermines; echando cuentas me salía más barato, novecientas pesetas, porque me daba tiempo a enlazar con el Talgo a Ciudad Real y evitaba así pagar una noche en la capital, comúnmente llamada entonces, de España, hoy de “este país”. Todo un avance estar a las tres en Pamplona y a las ocho de la tarde en casa. Pero no fue esta mi mayor sorpresa, la de viajar tan rápido, siquiera la nueva sensación de hacerlo suspendido en el aire…La experiencia fuerte fue…traspasar las nubes…y poder gozar de la impresionante claridad que proporcionaba la luz del sol, ajeno a lo que aquí abajo sucedía, en un día que llovía a cántaros.

Perdonen este preámbulo tan personal pero creo plasma de manera gráfica la frase que da cuerpo a estas líneas: “por encima de las nubes muchos, la mayoría de los comportamientos y decisiones políticas y económicas parecen cobrar una claridad y un sentido que los situados debajo de ellas no llegamos ni a saber y menos a comprender. Y me explico

Una gran mayoría de ciudadanos nos venimos preguntando desde hace mucho tiempo sobre el porqué de cuestiones económicas y políticas que viendo cómo se desarrollan y terminan nunca llegamos, en unas ocasiones a saber y en otras a entender ni su origen ni su final. Desde temas de políticas antiterroristas…hasta el trasfondo de los rescates bancarios; desde incomprensibles decisiones en anteriores gobiernos de distinto color, hasta políticas armamentísticas causantes de permanentes conflictos. Desde políticas sanitarias a nivel mundial, al comercio de productos farmacéuticos. O el porqué de las tibias respuestas a las políticas secesionistas o las lentísimas actuaciones de la justicia con determinados cargos públicos, o fiscales ejerciendo de admirables abogados defensores…y muchos más ejemplos que al hombre de la calle no le cuadran en absoluto desde hace mucho tiempo y en plena democracia.

Vinicola Inline

Por supuesto, faltaría más, que no pretendo referirme con esto a que los gobiernos tengan que informar a los ciudadanos del menú que consumen a diario o el color del pijama que se llevan a la cama…sino a esos comportamientos que despistan al personal, guardan incoherencia con los programas presentados y que además van en detrimento de su cartera de votantes.

Como es lógico sin duda que todo esto tendrá un porqué…pero las respuestas a todas estas y muchas más cuestiones parecen estar situadas “más arriba de las nubes”, en ese espacio reservado para aquellos que pueden acceder a contemplarlo. Mientras tanto, aquí abajo lo que los contribuyentes y votantes sufrimos y contemplamos es el panorama confuso, turbio, ilógico y gris de unas nubes que impiden saber el porqué de tantos extremos políticos que no alcanzamos a entender.

¡Cómo me gustaría por ejemplo estar presente en el momento en que un nuevo Presidente de Estado o Gobierno recibe “los trastos de mandar” del anterior! Porque me da que la única explicación a todo esto se encuentra en la cantidad de hipotecas políticas que se ve obligado a heredar. Si esto es así: infórmense bien antes de prometer lo que luego no van a poder cumplir; la calidad, la honestidad democrática y el respeto a los electores así lo exige también.

Caja Rural Castilla-La Mancha – Donde Quieras

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