Me perdono, por Cristina Fernández Muñoz

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Salones Epilogo

De oca a oca y tiro porque me toca. Y si siempre sale el mismo número nunca avanzas.

Otra vez estaba hablando sola:

¿Te duele? Si, ¿pero es grave? No, ¡Ah! ¿Entonces solo necesitas tiempo no?

Vinicola Inline

No vemos el mundo tal como es, vemos el mundo tal como somos..

Hay que dejar de terminar y volver, volver a ser tú, no soy psicóloga, de echo estoy segura que necesito alguno.

Pero al final no era tan difícil, no es tan difícil aceptarse… no es tan complicado quererte.

Es demasiado sencillo mirar a tu alrededor, tanto que lo pasamos por alto.

Esta es la historia de como un soplo de aire, un par de cigarros y media hora mirando como se mueven los árboles, te hace sentir fuera de un bucle. Un bucle en el que entraste sola, y sola has tenido que salir.

Después.

Ya no estaba sola.

¿En qué momento pararías el mundo?

Curioso a mi mente llegan todos esos días en los que no paraba de reír ¿Cuánto hace que no lo consigues?

Vuelve a mirar a tu alrededor. Hace frío. Supongo que es hora de irse. Cuando te levantes y te pongas a andar todo habrá acabado, mejor dicho todo comenzara.

Esta es la historia de como en una noche fría puedes sentirte tan arropada por un montón de mentes pérdidas que lo único que quieren es que te veas con sus ojos, que ni siquiera notarias un huracán.

Alguien muy sabio, una chica preciosa, me dijo que dejara de estar eclipsada. Y viviera mi vida.

Somos demasiado para vivir a la sombra de algo.

Solo tenemos una, larga pero solo una, somos tan estúpidos que tiramos parte de ella, llorando, sufriendo sobreviviendo… Echándole la culpa a otros cuando nos autodestruimos.

Y no…

Si quieres que cambie tu moraleja tú tienes que cambiar el cuento.

Aristóteles decía:

Vigila tus pensamientos, se convierten en palabras;

vigila tus palabras, se convierten en acciones;

vigila tus acciones, se convierten en hábitos;

vigila tus hábitos, se convierten en carácter;

vigila tu carácter, se convierte en tu destino.

Ya iba a terminar el día, y tengo que confesar que estaban apareciendo muchos perdones en mi cabeza, a ti que tantas largas te he dado, a ti que deje de llamarte y has vuelto corriendo, a ti que deje de verte, a ti que deje de contarte, a ti que te deje fuera, a ti que tantas excusas te puse. A ti que te convertí en egoísta, a mí que tan poco me quise.

Me perdono.

Esta es la historia de como dormir tranquila.

Hoy llueve, dicen que la lluvia limpia el alma, y

Mañana es San Valentín,  si esperabais un texto de amor aquí lo tenéis.

Porque no hay amor más sano que el amor propio.

Caja Rural Castilla-La Mancha – Donde Quieras

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