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La Fiesta Ganchera del Alto Tajo celebrada el último fin de semana de agosto en Taravilla (Guadalajara) ha estado marcada este año por dos importantes acontecimientos: el homenaje al escritor José Luis Sampedro, coincidiendo con el centenario de su nacimiento, y el anuncio del gobierno de Castilla-La Mancha de señalizar la ruta ganchera del Alto Tajo como nuevo atractivo turístico en la región.

La Asociación de Municipios Gancheros del Alto Tajo siempre ha destacado la influencia positiva de Sampedro en la fiesta y en dar a conocer la zona, tanto a nivel nacional como internacional. Por eso, el respaldo de la Junta en esta edición tiene un significado especial.

El Gobierno regional apuesta ahora por atraer más visitantes, instalando una señalización específica en los cinco pueblos que conforman la Asociación: Poveda de la Sierra, Zaorejas, Peñalén, Taravilla y Peralejos de las Truchas. En esta nueva ruta turística habrá también un recuerdo para el escritor José Luis Sampedro, que en su obra ‘El río que nos lleva’ rinde homenaje a los gancheros del río Tajo.

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Y es que, si hay una novela ambientada en el Tajo esa es la que Sampedro escribió en 1961. La presencia constante del río, a modo de fuerza ancestral que arrastra, no sólo los troncos, sino también a los hombres, provoca en el lector la sensación de que se trata de un personaje más de la historia.

La viuda del escritor, Olga Lucas, recordaba este sábado, mientras recogía una estatuilla de un ganchero tallada en madera, el profundo cariño que el escritor tenía hacía estas tierras de Castilla-La Mancha.

La Fiesta Ganchera del Alto Tajo, declarada de Interés Turístico Regional en 2008, se celebra de forma rotatoria en los cinco municipios gancheros, y rememora los viajes que durante cinco siglos estos trabajadores realizaban conduciendo los troncos cortados hasta las madereras de Aranjuez por las aguas del Tajo.

En Taravilla, el vicepresidente primero del Gobierno regional se comprometió a presentar, en la próxima edición de la Feria Internacional de Turismo (FITUR), un folleto turístico, además de un vídeo promocional de esta Fiesta y de la comarca. El anuncio ha sido, sin duda, una buena noticia para esta zona de la provincia de Guadalajara, que espera impaciente el impacto positivo del turismo en su economía.

El turismo en nuestra región supone un porcentaje importante del PIB regional, y es, sin duda, uno de los sectores más considerados por los distintos gestores públicos, como una fórmula de crecimiento y desarrollo.

Además, en las últimas décadas, el turismo en nuestra región ha experimentado una gran diversificación. Prueba de ello es el creciente interés por el ecoturismo o turismo de naturaleza, realizado de manera sostenible y respetuosa con el medio ambiente. Esta forma de turismo alternativo, que surge ante el agotamiento del turismo de masas, contribuye al desarrollo local, a través de actividades sencillas, y preservando siempre el entorno.

Castilla-La Mancha cuenta con numerosos Espacios Naturales Protegidos: 2 Parques Nacionales (Cabañeros y Tablas de Daimiel), 7 Parques Naturales (Lagunas de Ruidera, Sierra Norte de Guadalajara, Alto Tajo, Barranco del Río Dulce, Calares del Mundo y de la Sima, Serranía de Cuenca y Valle de Alcudia y Sierra Madrona), 22 Reservas Naturales, 48 Microrreservas, 6 Reservas Fluviales, 24 Monumentos Naturales y un Paisaje Protegido. En total, cerca de 600.000 hectáreas para disfrute del ecoturista, que deberían ser más que suficientes para acabar con la denostada idea de que Castilla-La Mancha es un “secarral” en cualquier época del año.

En los primeros seis meses del año, según datos de la Fundación Impulsa Castilla-La Mancha, el turismo rural contabilizó más de 126.000 visitantes en nuestra región. Esta cifra, que supone un 7% del turismo rural a nivel estatal, está lejos, por ejemplo, del 19% que registra Castilla y León. Además, habría que sumar los 35.000 viajeros que pernoctan en campings o los visitantes de albergues. Sin embargo, y a pesar de los buenos datos, en el mes de junio nuestra región seguía en el furgón de cola en cuanto al número de visitantes extranjeros.

En nuestra región, el turismo ecológico es una herramienta de especial interés para los municipios de menos de 10.000 habitantes, en total 843, en los que viven unas 800.000 personas. En ellos, este tipo de turismo se presenta como una magnífica oportunidad ante el declive demográfico. Estos municipios pierden población por causas naturales, debido al envejecimiento de sus vecinos, pero también por motivos económicos. Los jóvenes emigran a las grandes ciudades e incluso al extranjero buscando un empleo o mejores condiciones de trabajo.

Promocionar la visita de nuestros espacios naturales y la realización de actividades de turismo ecológico facilitará la llegada de nuevas y mayores oportunidades para los pequeños municipios que están cerca de estos recursos. En definitiva, se trata de convertir el ecoturismo en un aliado más eficaz en la lucha contra la despoblación.

La tradición de los gancheros del Alto Tajo y la simbiosis del hombre y la naturaleza, que de manera excepcional describió Sampedro, son una nueva oportunidad para potenciar el ecoturismo como generador de empleo en la región y como promotor de la marca Castilla-La Mancha dentro y fuera de España. 

Ana I. Sánchez Rebollo, periodista @anaisrebollo

José Alberto Crespo, politólogo @jalbertocrespo

Caja Rural Castilla-La Mancha – Donde Quieras

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